Xperience Consulting

 

Cuando pensamos en analítica web, a veces tenemos en mente datos cuantitativos, financieros, demográficos o técnicos, pero una buena configuración de nuestra herramienta de analítica web nos puede ayudar a responder las 4 preguntas básicas de usabilidad:

  • ¿Quiénes son?
  • ¿Qué quieren hacer?
  • ¿Lo consiguen?
  • ¿Si no lo consiguen, por qué no lo consiguen?

¿Quiénes son?

¿Quiénes son?

¿Son usuarios registrados? ¿esporádicos? ¿vienen de redes sociales? … Las herramientas de analítica web nos permiten clasificar a nuestros visitantes por segmentos según su procedencia (redes sociales, tráfico directo, campañas de publicidad/marketing realizadas…) o acciones que hayan realizado en nuestra web (compras, registros, lecturas de artículos, búsquedas, contactos, …) . Si configuramos segmentos que nos sean familiares y útiles para nuestro modelo de negocio, nos ayudará a ver cómo se comportan cada tipo de usuario y el rendimiento de cada acción, externa o interna, que hayamos realizado.

¿Qué quieren hacer?

¿Qué quieren hacer?

Habitualmente se analizan las conversiones a partir del número total de visitantes a nuestra web, pero… ¿realmente querían comprar todos? Con una buena configuración podemos segmentar a nuestros visitantes a través de las palabras clave de entrada o capturando las búsquedas que realiza en nuestra web, incluso presentando un cuestionario que pregunte directamente al usuario qué quiere hacer, lo que llamamos “Voice of Customer“. De este modo podremos responder a preguntas como “¿cuánta gente quería comprar y no lo consigue?” o “¿cuánta gente ha encontrado información sobre el producto que buscaba?”. Esta segmentación nos ayudará a tener unos datos más estables, ya que no es lo mismo decir “entre el 1% y el 4% de la gente que llega a mi web acaba comprando” que afirmar “el 85% de la gente que viene de Google que quieren comprar este producto, acaban comprando”.

¿Lo consiguen?

¿Lo consiguen?

Una función básica que ofrecen la mayoría de herramientas de analítica web es el “análisis de embudo” (o funnel analysis). Se trata de identificar los pasos por los que debe pasar un visitante para poder realizar un proceso (p. ej. 1.Ficha de producto > 2.Cesta > 3.Datos de envío > 4.Compra) y comprobar cuanta gente pasa por cada paso, aunque visiten otras páginas entre dos pasos. De este modo podremos detectar cuánta gente consigue los objetivos que hemos especificado y ver qué pasos presentan problemas.

¿Si no lo consiguen, por qué no lo consiguen?

¿Si no lo consiguen, por qué no lo consiguen?

Existen dos métricas que nos ayudan a ver por qué no se consiguen los objetivos de nuestros visitantes: el análisis de las páginas de salida y abandono de un paso del proceso.

El análisis de las páginas de salida de un paso, nos puede ayudar a entender si el usuario se siente perdido, si necesita alguna información adicional que no hayamos pensado o si simplemente hay algún elemento que lo haya distraído de su acción principal.

Un paso con una tasa de abandono alta, puede indicar tres cosas:

  1. que el visitante no está de acuerdo con alguna de las condiciones del proceso (precio final, tener que registrarse, falta de seguridad/garantía, …
  2. que se ha encontrado con algún problema o barrera para continuar con el proceso
  3. que se piense que ha terminado el proceso
      Si además queremos recolectar una información más cualitativa, podemos presentar un pequeño cuestionario preguntando “¿por qué no han conseguido su objetivo?”
    • Desde Xperience Consulting te podemos ayudar a configurar tu herramienta de analítica web para que responda a tus preguntas de usabilidad.

Escribo este artículo porque creo firmemente que la forma en que vamos a navegar por Internet en un futuro cercano va a ser diferente a cómo lo hacemos ahora.

Los dispositivos táctiles se están abriendo paso muy deprisa y con ellos surgen nuevos aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar para este tipo de dispositivos.

Aquí os dejo 10 recomendaciones que nos pueden ayudar a mejorar la experiencia de nuestros usuarios cuando naveguen con un iPad en nuestra página web. De esta forma conseguiremos que nuestra página sea más eficaz en la consecución de sus objetivos.

1.    Podemos hacer un mayor uso del scroll

Con el iPad, al ser una pantalla táctil, desplazarse por la página es más sencillo. Por ello,  no debemos tener mucho reparo a la hora de incorporar información en la página principal; el usuario no se sentirá molesto si para acceder a la información (que le interesa) tiene que desplazarse y hacer scroll.

2.    Mayor separación entre enlaces.

Cuando diseñamos una página web para interactuar con un PC es importante que los enlaces no sean excesivamente pequeños; para que no suponga un esfuerzo excesivamente alto de precisión con el ratón, ni que las personas mayores o con discapacidad motriz leve queden excluidas de navegar por dicha web.

Pero con el iPad la situación es diferente.
Ahora,  aunque el enlace sea pequeño; si el dedo toca el área del enlace, la nueva página se abrirá sin problemas.

¡Ojo! El problema viene cuando dos o más enlaces se hayan muy juntos. En ese caso, el dedo no tiene la misma precisión que un ratón y a veces puede ser difícil atinar en el enlace correcto.

De todas formas, es verdad que siempre se puede ampliar la zona donde se quiere hacer click y una vez los enlaces se vean más grandes, hacer click en ellos. Sin embargo, esto no deja de ser un engorro para los usuarios.

3.    Resolución de las fotografías.

Con los dispositivos táctiles, cuando se desea ampliar una fotografía y verla más grande, el primer impulso es ampliar una zona determinada.
El problema es que muchas fotografías tienen una resolución muy baja y al intentar ampliarlas, puede perderse calidad de imagen y el resultado es una fotografía pixelada o borrosa.

Si se utilizaran fotografías de mayor resolución, se evitaría que en muchos casos tuviéramos que hacer un click adicional para aumentar su tamaño.

4.    Espacio para “scrollear”

En el iPad no existe barra de scroll, el scroll se realiza apoyando los dedos en la pantalla y desplazándolos hacia abajo. En muchos casos, te encuentras con que cada vez que pones el dedo en la página, pulsas un enlace (sin quererlo). Las fotografías son enlaces, el texto es un enlace… y no encuentras espacio libre, sin hacer malabarismos, donde apoyar los dedos para desplazarte hacia la parte inferior de la página.

Deberíamos ser conscientes de ello y dejar espacios para “scrollear” y que el usuario pueda navegar libremente.

5.    Uso del flash

Nos guste o no, el iPad no permite que se vean los objetos realizados en flash. Eso significa que cualquier elemento en flash no será visto por los usuarios.
En su lugar aparecerá un espacio vacío. Esto afecta a vídeos que funcionan con esta tecnología, a imágenes con objetivos de comunicación de marca y a muchísimos anuncios.

6.    Qué queda por encima y qué queda por debajo del scroll

Cuando diseñas una web para un PC tienes en cuenta la resolución que tendrán la mayoría de los usuarios y decides qué cosas quedan por encima y qué cosas quedan por debajo de la línea que limita el hacer o no scroll.

En el caso del iPad no es tan sencillo.
El usuario puede decidir ver la página en vertical o en horizontal, variando de forma significativa el espacio que queda por encima y por debajo del scroll. En el caso que quiera visualizar nuestra página poniendo el iPad en horizontal el espacio que queda por encima del scroll es mínimo.

“No me cabe duda que los usuarios harán mucho más scroll en el Ipad del que hacen ahora en un PC. Con lo que no será tan importante el hecho de que haya información o botones que queden por encima o por debajo del scroll”

7.    Desplegables, radio button, check boxes…

Vamos a tener que repensar los elementos de interacción de los formularios.

Los check boxes y radio buttons tienen que ser más grandes para que sea más sencillo seleccionarlos. Incluso nos podríamos ir a sistemas de interacción como los que se utilizan en el Iphone y el Ipod para seleccionar opciones en algunas secciones como ajustes. En estas secciones se utiliza como un pequeño interruptor azul que se activa o desactiva cuando se mueve el dedo de forma lateral.

Lo mismo sucede con los radio buttons cuando se tiene que escoger sólo una entre varias opciones. En estos casos, podría llegar a bastar con clicar sobre la opción y que apareciera una “V” de check sobre la opción seleccionada.

Algo parecido podría pasar con los desplegables e irnos a sistemas tipo “ruleta” como lo que tiene la aplicación del calendario en el momento de seleccionar la hora.

8.    Inserción de datos

Escribir en el iPad requiere de un mayor esfuerzo para el usuario y se cometen muchos errores. Aunque aparece un teclado virtual, la introducción de datos no es tan sencilla como en el PC.

Debemos tenerlo muy en cuenta, en páginas donde el buscador es el elemento principal utilizado por los usuarios a la hora de buscar información en la página.
Estas páginas tendrán que tener en cuenta un mayor ratio de error en las palabras que se insertan en el buscador y deberán gestionarlo de alguna forma.

“Una buena práctica podría ser el buscador de Google; que te sugiere palabras similares a las que has puesto en el campo de búsqueda solucionando posibles errores tipográficos que pueda haber cometido el usuario”

9.    Uso de nuevos estándares para los dispositivos táctiles

Estaremos de acuerdo en que el uso de estándares facilita al usuario la interacción con nuestra página web.

Desde Xperience Consulting siempre hemos considerado útil e importante subrayar los enlaces para que el usuario supiera con sólo mirar el texto subrayado que se trataba de un enlace y pudiera navegar con la vista en vez de con el ratón.

Subrayar un enlace es un estándar que han utilizado casi todas las páginas web y ha ayudado al usuario en su navegación.

Al igual que pasó hace 15 años ahora aparecerán nuevos estándares en la interacción con los dispositivos táctiles que deberemos identificar y utilizar haciéndole la vida más fácil al usuario y haciendo nuestra web más eficiente.

10.    Testea tu página con tus usuarios reales

Como es lógico en un fan del diseño centrado en el usuario (como soy) y de involucrar al usuario en el desarrollo de las aplicaciones y páginas web; “recomiendo si cabe aún más testear con usuarios antes de lanzar una web que pretenda tener éxito en el iPad”

En Xperience Consulting ya hemos llevado a cabo tests con iPad; pero queda mucho por saber de su comportamiento.

“Cualquier web para iPad que no se testee con usuarios y que acabe siendo un éxito será pura coincidencia… ¿Nos la jugamos y dejamos que la suerte decida el éxito o fracaso de nuestra web? “

Desde hace mucho tiempo; en los proyectos de diseño de interacción, en los que definimos cómo será una página web, surge un tema que es recurrente: el número de clicks que un usuario debe hacer para llegar a la información más importante de un site.

Muchos son los clientes que piensan que es importantísimo reducir el número de clicks porque afecta a la usabilidad de la página.

Parte de la explicación, viene por una regla que hace mucho tiempo se hizo muy famosa: la regla de los tres clicks; ésta dice que cualquier persona que visite nuestro sitio debería alcanzar la información mas crítica como máximo en tres clicks. Es curioso como esta norma ha calado de una manera tan permanente en las personas.

El propósito de esta regla era tratar de facilitar el acceso a la información, intentaba ayudar a la usabilidad de las páginas evitando crear estructuras muy complejas donde encontrar la información era muy costoso; sin embargo, esta regla en muchos casos ha hecho más daño que beneficio.

El motivo es que no se puede generalizar y hacer que la información de todo tipo de páginas se encuentre a tres clicks; habrá sites que sí puedan tener organizada la información de esta manera, pero muchos otros no.

Siguiendo criterios de usabilidad, lo relevante es que la información se encuentre organizada de manera que sea lógica e intuitiva para los usuarios.

Como diría Steve Krug “no debemos hacer pensar al usuario con cada click que tiene que hacer”. Lo óptimo es ofrecer una navegación clara y sencilla aunque requiera hacer varios clicks.

Cuando realizamos test de usabilidad con usuarios nos damos cuenta de que éstos no reaccionan mal si tienen que buscar algo y utilizan más de tres clicks; el problema para ellos aparece cuando les parece que esos clicks no le llevan al sitio que están buscando. De hecho, se hizo un estudio para desmontar la fiabilidad de esta regla (Porter 2007, Testing the Three-Click Rule ) obteniendo resultados que indicaban que ni la eficacia, ni la eficiencia, ni la satisfacción estaban relacionadas con el número de clicks.

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