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Imagen cercana de un iPhone

La llegada del iPhone 3G de Apple al mercado ha impulsado que los grandes fabricantes de telefonía móvil inicien una carrera por sacar a la luz una gran variedad de dispositivos móviles con interfaz gráfica.

Ya se está sintiendo  la tendencia del mercado centrada en dispositivos móviles cuya principal característica sea poder utilizar una pantalla táctil para interactuar con el dispositivo y sus aplicaciones. En poco tiempo, con la diversificación de la oferta y un precio asumible, podemos pensar que el número de  usuarios que posean un terminal con estas características va a crecer de forma importante.

Hasta el momento, de forma similar a muchos los ordenadores, la mayoría de los móviles usan interfaces de menú. Así el usuario selecciona de entre una lista, la opción que desea realizar dentro de la pantalla o ventana que tenga abierta desplazándose de un sitio a otro hasta cumplir su objetivo, o dicho de otro modo, la acción es la que lleva al objeto. En este sentido se ha dado un salto con la incorporación de la interfaz gráfica al móvil, donde el usuario selecciona el objeto y después la acción que quiere realizar sobre dicho objeto.

A estas alturas, es evidente que la interfaz gráfica de pantallas táctiles es en principio más usable ofreciendo mejores oportunidades a la hora de diseñar la interacción con los servicios y aplicaciones. De alguna manera resulta más natural y cercano al modelo mental del usuario, que se concentra más en la tarea que esta llevando a cabo.

A través de una colección de objetos y vista de objetos representados por iconos se realizan las tareas en el móvil. Los objetos pueden ser reutilizados para diferentes tareas.  En cuanto a la presentación de los objetos en la pantalla, se pueden disponer muchos iconos en la pantalla siempre y cuando exista un orden entre los mismos y sean relevantes.

Aunque no olvidar que ya que va  a estar enfocado a una variedad de perfiles de usuarios, el significado de los iconos no debe generar dudas para ser entendido de forma unívoca. Se pueden evitar sesgos culturales, por ejemplo, añadiendo una etiqueta que describa la función de cada icono.

De otro lado, la manipulación directa de los objetos en la pantalla táctil, resulta más intuitivo en cuanto a que se entiende  con facilidad la relación directa que existe entre el punto que se quiere señalar dentro de la pantalla y el movimiento de nuestra mano. Ya que la mano se mueve como si fuera el cursor del ratón, manipular objetos en la pantalla táctil es similar a como lo hacemos en el mundo real. Por este mismo motivo, la acción en sí, se realiza con rapidez, aunque con menos precisión de lo que lo haríamos, por ejemplo, con un lápiz óptico.

Pero también es conveniente señalar que presenta algunos  problemas. Por ejemplo, no se puede tener control sobre el tamaño del dedo del usuario que va a usar la pantalla táctil y este puede resultar demasiado grande para apuntar objetos pequeños.

Por otro lado, el dedo tapa la visibilidad de la pantalla lo que hace un poco impreciso el movimiento. Además, utilizar el teclado en la pantalla obliga a que la mano quede al “aire”, muchas veces ni la mano ni el brazo, tienen puntos de apoyo, lo que puede generar cansancio.

Añadir que según como de la luz, la mano y el dedo sobre la pantalla táctil producen zonas oscuras que ensombrecen y además con el uso, las huellas dactilares ensucian la pantalla.

Con todo lo comentado, es obvio que la situación actual es del progresivo aumento e implantación de móviles con pantalla gráfica, lo que supone una mejora en la experiencia de uso de los dispositivos móviles, pero aún queda por hacer y con su desarrollo, habrá que estar atentos para que la característica de ser usable siga teniéndose en cuenta.


Fuentes:
Interaction Desing guide for Touchscreen Aplications (Experimental)
La usabilidad de los terminales táctiles – evolucy 
Imagen de Roman Reisenberg.

NFC: Todo un poco más sencillo

29 Agosto 2008 | María del Mar | Posts del Equipo XC

Imagen de un teléfono móvilRecientemente he leído la noticia de una tecnología que, a pesar de que aún no es muy conocida entre los usuarios, es posible que los próximos años empiece a hacerse más popular por las posibilidades de mercado que ofrece, ya que es aplicable tanto para efectuar pagos desde el teléfono móvil, como sistema de identificación del individuo.

Todo apunta a que acceder al transporte público pasando el móvil por el lector, sacar dinero de un cajero automático, controlar diferentes sistemas a través de la lectura de datos, establecer la configuración de los dispositivos con sólo pasar el móvil e incluso simplificar o iniciar sesiones de otras tecnologías inalámbricas como bluetooth, etc. son acciones que se podrán llevar a cabo de forma habitual en unos años  con esta tecnología.

NFC, de Near Field Communication (comunicación de campo cercano) es para conexiones wireless de corto alcance, basada en una tecnología de radiofrecuencia, también de corto alcance, que no necesita de licencia administrativa para ser utilizada.

El sistema es sencillo, la comunicación entre los dispositivos se realiza a través de la señal transmitida desde el dispositivo emisor y la respuesta por parte del dispositivo destino. Lo que permite leer pequeñas cantidades de datos o etiquetas por aproximación, sin necesidad de una configuración previa, ni pulsar un botón.

Cuando el usuario acerca la tarjeta o el dispositivo con el chip NFC integrado en el lector, este lee el contenido y previa aceptación del usuario, se convierte en acción.

Ya vemos como se han puesto en marcha diferentes proyectos: “Smart Poster”, de Visa, Philips y Universal Music para vender música a través de tecnología inalámbrica, “DCMX mini” en Japón de la operadora NTT DoCoMo, que permite a sus clientes comprar bienes a través del móvil equipado con lectores en donde el cargo final se añade a la factura mensual del usuario o el proyecto piloto del metro de Londres para pagar el billete acercando el móvil al torniquete de entrada o hacer compras en la tiendas de las estaciones con metro. De igual modo, contamos con experiencias piloto más cercanas, en España, la empresa Movilpay en colaboración con la empresa de transportes Indra, esta estudiando un sistema que permita a dispositivos preparados con un chip NFC, la validación del usuario y el pago del viaje. Por parte de la empresas de móviles, se prevee que para el año 2009 al menos el 50% de los terminales móviles incluirán un chip NFC.

Uno de los puntos a destacar en esta tecnología, es el refuerzo e hincapié que se debe de dar al sistema de seguridad, ya que en muchos casos, sus aplicaciones en la vida cotidiana, están relacionados con transacciones económicas y es necesario proteger los datos financieros y el sistema  de comunicaciones, del otro lado, existe la ventaja de que en algunos casos, concede privacidad y evita errores y también que terceras personas estén involucradas en la acción sin ser necesario, precisamente porque es una validación de corto alcance, que facilita el acceso a contenidos y servicios de objetos físicos. Por último decir, que sobre todo en los casos en los que el chip NFC este integrado en el móvil, la perdida del mismo puede resultar fatal para el usuario, ya que no sólo está perdiendo su lista de contactos, sino que también su tarjeta de créditos, sus datos personales, etc.

En cuanto a la experiencia de usuario, se logra un proceso de intercambio sencillo, tan fácil como acercar un dispositivo a otro e intuitivo, sólo hay que aceptar la acción, finalmente habrá que tener en cuenta que el usuario requiere del mensaje de confirmación de la acción completada, con el resultado de la misma.

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