De entre los principios de percepción de la Gestalt, la ley de Prägnanz, es la que más me llama la atención. Se podría resumir como la tendencia a interpretar las imágenes como si fuesen sencillas y completas en lugar de complejas e incompletas.
Este principio habla de regularidad, conexión, simetría, de equilibrio, homogeneidad, máxima simplicidad y concisión. Habla de minimizar el número de elementos de diseño.
Esta ley habla de imágenes, pero es fácil extrapolar la idea a una página web, un formulario o una aplicación. La tendencia a percibir, identificar y recordar imágenes con la mayor sencillez posible indica la aplicación de ciertos recursos cognitivos para traducir o codificar imágenes de la forma más simple. Este hecho sugiere que se necesitan menos recursos cognitivos, menos esfuerzo, si hacemos las cosas más sencillas desde el principio.
Las investigaciones realizadas por G. Hatfield y W. Epstein en la década de los 80 corroboran esta idea y confirman que tenemos mayor capacidad para procesar visualmente y recordar figuras más sencillas que otras más complejas. El clásico menos es más.
Así pues las composiciones simétricas se perciben como más sencillas y estables que las asimétricas, pero también hay que tener en cuenta que resultan menos atractivas e interesantes. Cuando la eficacia de uso es una prioridad los diseños simétricos son los más adecuados. Por el contrario para despertar la curiosidad y evocar el lado más emocional, el camino es la asimetría.
