Para seguir en la carrera con las innovaciones de móviles últimamente, Vodafone recientemente presentó un nuevo servicio para sus usuarios. Con el servicio de Dicta SMS se hace posible convertir llamadas de voz en texto. ¿Cómo funciona? Un cliente de Vodafone que llame a otro usuario de Vodafone y no tenga contestador puede elegir grabar un mensaje de voz que será convertido a un mensaje SMS para el receptor, o bien, un usuario de Vodafone puede llamar a cualquier número con el prefijo 115 y poder usar el servicio. Todas las conversaciones se hacen a través de un servicio de la compañía SpinVox.
En principio esta idea parece ser una herramienta útil para poder dejar un mensaje rápido, sin tener que hacer el trabajo de usar el teclado pequeño del móvil y tomar el riesgo de equivocarse con las teclas. Sin embargo, surgen algunas cuestiones importantes de usabilidad que podían convertirse en problemas potenciales:
- La precisión de un software de reconocimiento de voz. Al final y al cabo es una pieza de software, no una persona, que hace el trabajo, y el software tiene que ser muy preciso. La web de Vodafone dice que “En las pruebas realizadas se ha comprobado el sistema Spinvox convierte hasta un 97% de los mensajes.” Pero ¿con quién han hecho estas pruebas? ¿Con cuántos usuarios? ¿Se ha testado una variedad de tipos de mensajes con nomenclaturas, números, etc.?
- Falta de feedback. Después de grabar un mensaje con éxito el sistema no da feedback al usuario. Cuando el usuario termine, el sistema cuelga al usuario. Dentro algunos minutos el usuario recibe un mensaje de texto diciendo que el mensaje ha sido convertido y enviado con éxito, (o no), al destinatario, pero el usuario nunca ve el mensaje final.
- Falta de un sistema de chequeo. Los usuarios no pueden revisar el mensaje para la precisión. En cambio, “le dictas el mensaje que quieres dar, y el sistema se encarga de hacerlo llegar al destinatario”. La falta de un modo para chequear el mensaje grabado antes de enviarlo deja espacio para errores que el usuario no puede corregir ni saber exactamente que va a ver el receptor.
- El idioma. El servicio funciona sólo con el castellano, que en su mismo, no es un problema. Sin embargo, una cuestión que sale aquí es el tema de gente con acentos. ¿Esta entrenado el sistema para reconocer el castellano de gente que no sea hispanohablantes?
Parece que un sistema de chequeo en el que el mensaje podía llegar primero al emisor para su revisión antes de ser enviado, podría eliminar el potencial margen de error actual. Además, signos como “?” y “!” y el uso actual de la interrogación para palabras no reconocidas podrían ser eliminados. Este servicio tiene mucho potencial, pero para evitar estos problemas potenciales de usabilidad, sería una buena idea dar más control al usuario, mejorar aún más la precisión y evitar malentendidos.
