Fuente: Mejor Negocios
El minimalismo ha regresado con fuerza a las pantallas de los ordenadores. Una corriente dentro del mundo del diseño web que ciertamente nunca se ha ido del todo y lleva ya asentada varios años pero es ahora, gracias a aspectos como la web 2.0, la usabilidad o la aparición de nuevos dispositivos, cuando se ha vuelto predominante.
Los diseños de las páginas web son en la actualidad más ágiles y sencillos, nos comenta el director de Xperience Consulting Alfonso de la Nuez.
Los elementos visuales siguen existiendo pero la tecnología utilizada no debe ser una barrera de entrada para los usuarios por lo que se supeditan a la accesibilidad, estrechamente relacionada con la rapidez de descarga y el adecuado etiquetado de los contenidos. Se impone así la faceta de la web como herramienta de trabajo al servicio del usuario.
Claridad y organización
De este modo, se abandonan las animaciones excesivas no justificadas. Se regresa por tanto al minimalismo, a la limpieza extrema, primando la frescura, el atractivo y la facilidad de uso, subraya el presidente de Artesanos Digitales Alejandro Palazuelos.
Los textos largos y, en ocasiones aburridos, han dejado su lugar en las primeras páginas a contenidos resumidos más directos e impactantes. El tipo de letra habitual es el que permite una mayor facilidad de lectura, como Arial, Verdana o Tahoma; las letras son oscuras sobre fondos claros; el contenido se centra en la página; predominan los colores suaves y neutros; se extiende el uso de los códigos estándar que permiten que la página se adapte al tipo de acceso e interfaz del usuario…
La directora de marketing de Lextrend Amaya Cabezón lo explica de forma contundente: Es mejor una página rápida que bonita, fiable que moderna, sencilla que compleja.
Estos conceptos utilizan además los estándares reconocidos por la comunidad, el código estándar que posibilita y facilita el posicionamiento en los buscadores y la navegación de los visitantes. No sólo eso, este diseño facilita al gestor web las realización de las tareas de seguimiento del uso de la página, así como las de mantenimiento.
Pero esto no significa que la estética haya desaparecido de Internet. Aplicaciones como Flash siguen teniendo cabida en multitud de páginas y no exclusivamente en aquellas que, por su contenido, requieran de una mayor creatividad y diseño. Lo que prevalece es un uso más congruente y moderado de las mismas, que permite además mejorar tanto la experiencia del usuario como las labores de indexación de los motores de búsqueda (ciegos en una URL exclusivamente en Flash).
Interactividad y participación
El medio digital se asemejaba en sus primeros años a los medios informativos tradicionales con una escasa o nula comunicación entre la página y el internauta. En la actualidad, éste participa mucho más en un medio cada vez más interactivo. Los blogs, por ejemplo, ya son habituales en muchas webs corporativas como una fórmula útil y cotidiana de acercar la empresa al cliente y de llevar a cabo las labores de comunicación.
Nos dirigimos hacia la web 2.0, apunta el Alejandro Palazuelos, con una tendencia clara hacia la creación de páginas muy vivas, donde el usuario interactúa y su participación es clave.
Alfonso de la Nuez afirma por su parte que se diseña por y para el internauta, teniendo en cuenta lo que éste quiere y espera de la web. Antes, era el empresario o el programador quién decidía todo en la página, ahora han quedado relegados ante el protagonismo del diseño centrado en el usuario como metodología básica de trabajo, que incide también en las páginas corporativas.
El jefe de diseño de Google, Jeffrey Veen, da un paso más allá en esa dirección al subrayar durante la celebración del foro Fundamentos Web 2007 que el futuro de la web está en el enfoque y personalización hacia el usuario: hay que dar al usuario el control de los datos.




